La pregunta que más recibimos, sobre todo de enfermeras: "¿Se pueden usar debajo del uniforme?"
Sí. Así es como los usan la mayoría de nuestras clientas que trabajan en hospital, cocina, tienda o fábrica: se los ponen en la mañana debajo del uniforme o del pantalón de trabajo, y se los quitan al llegar a casa. La tela es delgada y no abulta. En negro para uniforme oscuro, en beige para uniforme claro.
Lo que no cambia es tu rutina. No hay que ponérselos "un rato al llegar", ni acordarse de nada. Se van contigo al trabajo y vuelven contigo.
Dos cosas honestas antes de que compres:
Sobre el calor.
La tela es ligera y muchas clientas los llevan cómodas turnos completos. Pero las sensaciones varían: alguna que trabaja en una cocina muy caliente nos ha dicho que debajo del uniforme le dan calor. Por eso tienes 60 días para probarlos en tu trabajo real, no en el probador.
Sobre los primeros días. Se sienten firmes, como cualquier prenda ceñida nueva. La mayoría dice que a la semana ya no los nota. Si sientes molestia o irritación en la piel, quítatelos y escríbenos: el cambio o la devolución es gratis.